martes, 19 de enero de 2016

Un día te cambia la vida

Hace falta que un día cualquiera tu cuerpo no responda como es normal y poco después un médico te diagnostique una enfermedad para darte cuenta de lo importante que es la salud. Tu salud. Tu cuerpo. Tu vida. 
Por expresión popular se pide salud para el año nuevo. La típica frase rutinaria del tres al cuarto que lanzas en la calle al encontrarte al vecino y después de tocar el dichoso tema del trabajo sueltas "mientras tengamos salud..." cuando pides otras muchas más cosas antes que salud seguramente. Cuando requiere tal importancia cosas tan banales como el dinero (cuando hasta el que se puede limpiar el culo con billetes, porque le sobren a raudales, es tan míseramente igual, saludablemente hablando, que alguien que pide en el metro). 
Nadie está a salvo. Te toca y te tocó. Y para más inri la cantidad de enfermedades nuevas que nos rodean día a día. Estamos cansados de escuchar casos a diario de enfermedades que ni siquiera a los médicos les da tiempo a investigar y/o no pueden por los escasos ingresos económicos dedicados a la causa.
Para todas las edades, da igual que no te haya dado tiempo a casi nacer, que tengas 5, 24 que 48 años. Aquí hay para todos. Y ¿qué decir de los motivos? Obtenemos una lista bien larga. Lo que nos rodea sea, seguramente, nuestro mayor enemigo. Lo que respiramos, lo que comemos, lo que fumamos, lo que bebemos. El ritmo al que nos obligan a seguir al rebaño en esta sociedad en la que nos encontramos donde prima el estrés, los nervios, el no descanso... un largo etcétera que todos conocemos pero no tenemos tan en cuenta como deberíamos.
Hasta que un día te cambia la vida.

Este blog está destinado, principalmente para mí, para aceptar de una vez por todas que físicamente no soy la que fui. Pero también para aquellas personas que se han encontrado o se encuentran en circunstancias parecidas y sientan cierta empatia al leer algunas líneas. Si sirve además para alguien más, ya será trabajo bien hecho. 

En mi próxima entrada os daré a conocer a mi oscuro pasajero...
Salud.

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